Un 3,6% de los móviles inspeccionados por los Mossos d’Esquadra a pie de calle en Girona, Salt y Banyoles y en tiendas de segunda mano son robados. Este es, de momento, el balance del dispositivo Saldo –pionero en Catalunya–, que consiste en verificar la procedencia de los celulares de los ciudadanos y comprobar si constan como sustraídos o perdidos. Además, los agentes han detenido a 18 personas por robo con violencia e imputado a otras 23 por cometer un delito de receptación.

Según el inspector de los Mossos de la comisaría Gironès-Pla de l’Estany, Xavier Domènech, el dispositivo empezó en febrero pasado tras detectar que en el 60 por ciento de los robos con violencia que ocurrían en la calle la prioridad de los ladrones era sustraer terminales de última generación. Los agentes ya han verificado un total de 1.343 celulares (de los cuales 49 constan como sustraídos). “No pensábamos que la cifra de móviles robados que circulan por la vía pública sería tan elevada.

Nuestro propósito es reducir el número, pero, sobre todo, impediro dificultar que exista un mercado ilegal de compraventa”, detalla el inspector. La comprobación que hace la policía es sencilla: pide al propietario los 15 dígitos del IMEI y después lo verifica en su base de datos, donde constan los IMEI  de todos los teléfonos denunciados como perdidos o sustraídos.También se han inspeccionado nueve tiendas de reparación y venta de telefonía en el Gironès y el Pla de l’Estany.

La mayoría de las personas a quienes se solicita esta información no tiene ningún inconveniente en darla y opina que es para una buena causa; aunque también hay excepciones: “Es acusar a escondidas”, lamenta indignado un hombre de origen inmigrante. Los agentes aseguran que se amparan en la ley 1/92 de Protección de la Seguridad Ciudadana y que actúan de manera similar a cuando miran las placas de matrícula de los coches.

“Comprobamos de manera aleatoria teléfonos de cualquier persona que encontramos en la calle, sin que responda a ningún perfil concreto, tanto mujeres, hombres, estudiantes, jóvenes, empresarios, gente mayor…”, comenta el inspector. Sin embargo, según el abogado penalista Jordi Colomer Constanseu, “solicitar el IMEI sin existir ningún indicio racional de criminalidad afecta a la libertad personal de los ciudadanos.

Creo que se tendría que dar, pero sólo en el caso de que fuera necesario en el marco de una investigación policial o judicial. Nunca de forma arbitraria”, sentencia Colomer. En la provincia de Girona, los robos de móviles se han convertido en una constante. Cada día se denuncian 13 casos. Por ello, el dispositivo Saldo no tiene fecha de finalización prevista, y los agentes, además, han incorporado un nuevo protocolo en sus detenciones: comprobar la procedencia del teléfono de todos los arrestados, sea cual sea el motivo de su detención

 Font oficial: lavanguardia.com
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